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Reseña: Deuda de sangre

Actualizado: 29 may

Una resolución sobre misivas mortales


Autora: Mercedes Giuffré


Año de publicación: 2008


País: Argentina


Editorial: Suma de Letras


Páginas: 424


ISBN: 9789870410607


El reservado Samuel Redhead, reconocido como un habilidoso cirujano, se adentra en las enigmáticas condiciones que envuelven la muerte de un joven de una de las familias más pudientes del Buenos Aires de 1805. Las señales avistadas por Redhead figuran un conflicto en el que la alta clase porteña se encuentra amenazada por una fuerza oculta con una causa vengativa. De este registro, el médico comienza un recorrido por los espacios más turbios de la capital para que, junto con sus confidentes, puedan develar a los asesinos bajo la sombra de sus crímenes. Pero en su misión detectivesca, Redhead irá revelando también un lado afligido de su pasado, que busca mantener custodiado de las personas que más aprecia a causa de un pacto vital.

Es así como Deuda de sangre de la escritora argentina Mercedes Giuffré, nos conduce por un complot cuyo desenlace nos hace acompañar al intrépido protagonista por una iniciativa en la que se expone ante una afilada amenaza para dar con los responsables del sangriento embrollo.

Lo que más atrae de esta novela es, sin duda, contar con un protagonista tan particular como lo es Redhead. Hijo de madre gallega y padre escocés exiliado, el trasfondo de nuestro protagonista transcurre entre los países de sus padres para procurar a ambos lados de su familia, pese a las largas ausencias que esto conlleva. Pero la cuestión más intrigante de su pasado es una promesa familiar que su padre le ha exigido resguardarla a toda costa. Una promesa hecha para ocultar la identidad de un medio hermano escocés del resto de su familia gallega. Es así como este conflicto es la principal aflicción para el personaje, puesto que el mantenerlo en secreto pone en duda la transparencia de su relación con sus seres queridos.

Desde la primera página, se reconoce su carácter frío y metódico; un hombre que deposita en su persona una esencia rigurosa que, a su vez, vigoriza con su natural gusto por la elegancia. A primera vista, podría identificarse como un sujeto sin gracia, aunque iremos viendo que de su relación con seres más íntimos se vislumbra su lado afectivo, por lo que lo apreciamos más a medida que por seguimos su investigación. En definitiva, Samuel Redhead es un protagonista que cualquier lector puede apegarse con naturalidad; un hombre que, de una apariencia reservada, se esconde una genuina afabilidad.

Pero se trata de un hombre que vive siempre cerca de la muerte, desde los inevitables padecimientos de sus pacientes hasta la realización continua de autopsias. Para él, la muerte le resulta un fenómeno familiar. Mantiene una visión sinóptica de las implicaciones que la conciernen, ya sea por la aflicción que carga la familia del difunto o la crueldad inherente del acto de asesinar. Esto último lo notamos en la inspección de las víctimas, ya que desde su precisión óptica que además de determinar las circunstancias del suceso, le permite reconocer la filosofía detrás de estos crímenes. Del estilo de los cortes en los cuerpos o de las piezas plantadas en las víctimas, la intuición del cirujano es su principal herramienta para acceder a la verdad.

Con este perfil de protagonista, la trama adquiere un tinte cuya tonalidad aclara las estructuras fácticas de Buenos Aires. La inmoral hegemonía de la clase comerciante de esta ciudad deriva en un ambiente que, sin contar la generación de precariedad en la población, propicia la creación de congregaciones clandestinas que buscan deponer el orden virreinal. Con una motivación que supera la mera imposición de sus ideales, su sigiloso modus operandi denota el odio en su más vil y meticulosa expresión, causando incertidumbre en toda la ciudad. Así, la novela genera una atmósfera orientada al misticismo, en el que la sangre adquiere significaciones macabras. Se trata de un conflicto en el que nos perturba la naturaleza de los asesinatos.

Es precisamente este factor lo que orilla al cirujano a adentrarse en el turbio mundo de las altas esferas de la ciudad, recurriendo a registros, acudiendo a espías o transitando en espacios desconcertantes. La amenaza se agudiza con el uso de misivas crípticas hacia los investigadores, cuyos mensajes muestran un perverso discurso que exalta el acto de asesinar. Como lectores, esta cuestión demanda nuestra más atenta lectura, ya que, en compañía de Redhead, podremos averiguar la intención detrás de cada asesinato. Es un ejercicio que nos incita a materializarnos junto con los personajes y discutir con ellos nuestras hipótesis del caso, lo cual también nos lleva a darnos cuenta de la realidad sistémica de la ciudad. Se trata no solo de resolver un caso criminal, sino reconocer las fisuras burocráticas de un Buenos Aires bajo el control de sus poderosos comerciantes.

Por suerte, de esta investigación es que conocemos a los allegados de Redhead, los cuales forman un entrañable grupo en el que relucen sus singulares personalidades. Es gracias a ellos que, desde sus posiciones sociales, Redhead recaba todo tipo de información valiosa que de otra forma no hubiese podido obtener. Los diferentes niveles y contextos sociales en los que operan también nos ayudan a empatizar con la realidad porteña, con sus problemas, hábitos y estigmas que persisten, sin importar el estatus social. De ellos es que podemos reconocer el inmenso valor de la familia; su predisposición desinteresada es el motor por el que la investigación avanza. Ello hace que nos encariñemos con sus personalidades tanto en los momentos más joviales como en los más críticos.

Dicho sea de paso, las figuras femeninas de esta obra abordan los problemas que supone ser una mujer en una sociedad insensible. Más que protegerse de la amenaza asesina, es de la sociedad misma y su estigmatización lo que más afecta a las mujeres de la obra. Mediante el ejercicio de empatía con las mujeres que sufren por los prejuicios, se puede generar un lazo de amistad en el que puedan vivir plenamente. De este modo, la consideración a estas figuras durante la lectura nos ayuda a comprender los conflictos más graves que una mujer afronta en dichas circunstancias.

Adicionalmente, se puede destacar la descripción vívida de Buenos Aires. La ciudad virreinal se proyecta en el ambiente bullicioso de sus pulperías, en sus fangosas calles durante las lluvias nocturnas, en las excéntricas casas de los adinerados comerciantes o la estética cotidiana de las fachadas porteñas. Estos cuadros son sumamente versátiles para potenciar el tono de algún capítulo. Es decir, por sí solos pueden generar la sensación de marginalidad, esoterismo, refinamiento o mejor aún, la calidez de un hogar.

Este juego multidimensional de Buenos Aires nos transmite un panorama complejo de su interior, donde en el que a través de sus sitios cotidianos y emblemáticos encontramos los problemas de su población: en sus costumbres, estructuras sociales o sus secretos. Y con ello, comprendemos su esencia: una ciudad culturalmente viva cuya posición estratégica la convierte en un nido de conspiraciones y secretos elitistas.

En suma, Deuda de sangre es una novela cuya ambientación inquietante se vale para iluminar el valor de la familia. La muerte es un hecho del que debemos aprender a saber cómo vivir, y esta obra nos muestra las formas más pertinentes para coexistir con esta realidad. Con el apoyo de las personas que más queremos podemos no solo resolver los peligros que enfrentamos, sino hallar nuestra propia identidad.

De esto último se trata todo el dilema de nuestro protagonista, puesto que los sermones de sus confidentes, los momentos de disfrute que gozan y la agobiante preocupación por su integridad, es que Redhead halla el camino para hacer su investigación. Ante la incertidumbre de una amenaza asesina, debemos procurar el bienestar de quienes amamos. Se trata de reconocer nuestras capacidades y saber cómo limitarnos para que nuestros seres queridos no sean perjudicados. Así, en Deuda de sangre comprendemos que la inminencia de la muerte debe ser, ante todo, una influencia que nos haga fortalecer nuestros lazos familiares y seguir velando por quienes ya no están.


Sobre Mercedes Giuffré

(Buenos Aires, 1972) Es escritora e investigadora argentina. Sus obras se concentran en el género de ficción histórica. Ha escrito biografías y ensayos sobre aspectos históricos argentinos y europeos. Algunos de ellos se centran en la recuperación de eventos con baja notoriedad pública.


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